Divagaciones Inspiradas

Me encuentro escribiendo, en medio de la noche. Es una de esas noches espectaculares pero normales, en que siento las energías de la creación rodeándome en su forma más pura, y el potencial de cambiar el mundo en las puntas de mis dedos.

Esta noche, la realidad está superpuesta con la posibilidad que convive en su mismo espacio. Siento que la luz invade mi mente y es tan fuerte que podría desintegrarme en cada instante, solo para devolverme a la vida nuevamente en el siguiente, perpetuando el ciclo por la mera intención de existir que manifiesto.

Dentro de esa oscura noche, preguntas esenciales invaden mi mente, y no me dejan tranquilo:

¿Qué es la consciencia?

¿Acaso es solo una cadena continua de sensaciones y percepciones, extendiéndose en ambas direcciones hacia el infinito?

¿Cómo se conecta la realidad con la consciencia humana?

Nuestra presencia, nuestras acciones, nuestra existencia, ¿esta todo ligado a una especie de sistema caótico que tiene determinado nuestro destino desde antes que naciéramos?

Es válido hasta cierto punto decir que creamos nuestra realidad, pero cuando llega el punto donde ya no comprendemos nuestras propias decisiones, ocurre el quiebre definitivo donde solamente nos queda preguntarnos cual es la fuerza motora, el propósito superior detrás de todo esto.

Creo que estamos presentes en esta existencia con el solo propósito de crear experiencia. El universo no puede ser consciente de si mismo plenamente, ya que eso iría en contra de su estructura fractal básica. Los fractales no son uno y no son varios, sino que son todo, un todo no cuantificable, un todo que solamente se puede experimentar por partes, reduciendo la propia percepción suficientemente como para que imágenes inteligibles se presenten ante nuestros ojos.

Si efectivamente pudiésemos apreciar la realidad como un todo continuo, viendo todas las escalas al mismo tiempo, nos daríamos cuenta que la misma existencia se reduce a si misma hasta que solamente queda la nada, el vacío, un vacío que no es vacío, sino que está lleno de puro potencial, un potencial tan amplio que aniquilaría toda existencia concreta.

Es por eso que andamos por la vida como ciegos, y es por eso que dios es incapaz de percibirse a si mismo enteramente. Si este mundo estuviera poblado por una sola entidad perfecta (dios), entonces esa entidad no podría reconocerse por completo y en su forma más pura sin eliminarse en el proceso.

¿Todo lo que nos queda entonces es un mundo vacío y cruel, tal como descrito en la poesía lovecraftiana? ¿Un mundo de dioses ciegos y tontos, que no son capaces de entender su propia existencia ni su rol en el universo? No me parece acertado.

Cuando se dice que todos somos dios, ¿acaso se ha logrado desentrañar el verdadero misterio del universo, o solamente se está reemplazando una ilusión “normal” y tangible con otra mas sutil y refinada? ¿Ese camino lleva realmente a la “iluminación” que tantos estamos persiguiendo en vano?

El gran error de la raza humana es que percibimos a todos como individuos separados de la consciencia, incluso a dios. Esto evita que experimentemos la existencia en su grado más puro.

Para no caer en esa trampa, debiésemos reducir las complejidades innecesarias que le asignamos a nuestro modelo, a nuestra visión de la realidad.

La conciencia es la certeza de la existencia. Descartes dice:

“Pienso, luego existo”

Pero en eso ya está cometiendo errores fundamentales. Con esa simple frase está reconociendo la dualidad, el contraste entre el yo y el no-yo. También reconoce la causalidad, y con ella todas las leyes físicas convencionales que nos atan a este plano de existencia.

Si eliminamos estos elementos indeseados para tratar de disminuir la complejidad de la formulación a su grado mínimo e irreducible, simplemente podríamos decir:

“Existencia”

Pero nos queda un elemento más que el mínimo absoluto, y por lo tanto aún hay una reducción que podemos hacer. El resultado final, que debiese poder explicar toda la conciencia en su raíz fundamental y de forma absoluta, sólo puede ser uno:

“”

¿Qué significa esto finalmente? A todos nos gustaría saber, ¿o no?

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One Response to Divagaciones Inspiradas

  1. Olvidate hermano de nuestra madre
    ella murío feliz por habernos parido
    sin saber que no habia merecido la pena
    no necesitas pensar para estar vivo
    tenemos exceso de inteligencia para un mundo tan simple y somos tan necios que nunca entenderemos nada
    lo complicamos todo echando mano de nuestro cerebro primitivo reptiloide.
    Pero solo somos cada segundo de nuestra vida, ese cada uno de los segundos.
    No lo que pensamos,
    ni lo que creamos
    ni siquiera lo que construimos con nuestras manos.
    Imagínate una mariposa o una mosca de la fruta con un sólo día de vida
    ese es el paradigma de nuestra existencia a otra escala temporal.
    Y no aspiremos a nada útil, sólo a ser felices cada momento posible para no estropear
    los sueños de los otros
    nunca vamos a saber porque estamos aqui
    Sólo somos el circo que nos hemos montado para entretenernos mientras vivimos.

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